Se llevaron a cabo en la Universidad Nacional de Tres de Febrero las Jornadas “Sur Polar, Arte en la Antártida”, en coincidencia con las actividades realizadas en todo el mundo por el Año Polar Internacional 2007-2009.
Convocados por la artista local Andrea Juan, los artistas -que exhiben actualmente sus obras en el Museo de la UNTREF hasta el 18 de abril- contaron cómo fue la experiencia estética vivida en el Polo Sur que sirvió como fuente de inspiración de las obras. Durante las jornadas, se debatió sobre el imaginario antártico y los proyectos curatoriales. El evento se suma a las actividades mundiales que se desarrollarán en el marco del Año Polar Internacional 2007-2009.
El Rector de la UNTREF, Aníbal Jozami afirmó: “El imaginario popular tiene una imagen lejana, o bien distorsionada de las evidencias y experiencias que allí podemos encontrar. La intención de estas jornadas y muestra es acercarlas al espectador desde el ámbito universitario y darlas a conocer a la comunidad para generar un diálogo a través de la mirada y la poética de un grupo de artistas exploradores; entre los que figuran docentes de nuestra casa”.
“Con esta exposición, la UNTREF continúa su vinculación con el desarrollo del sector antártico argentino, que se iniciara en el año 2005; reafirmando una vez más su concepción de un rol universitario activamente comprometido en la problemática nacional. De esta manera, y en el marco del Año Polar Internacional 2007-2009 la Universidad Nacional de Tres de Febrero se suma a los eventos de conmemoración realizando esta muestra interdisciplinaria en el marco de las Jornadas de artistas argentinos y extranjeros que han focalizado su propuesta estética en el fascinante Continente Antártico”, afirmó Aníbal Jozami, Rector de la UNTREF.
Por su parte, Andrea Juan, curadora y artista de la muestra, dijo en la apertura: “Llevar arte a la Antártida es recordarle al mundo sus mares helados, sus especies y sus icebergs, lo importante que son para el ecosistema terrestre. Porque el arte nos hace humanos, así es y así ha sido siempre”.
Annick Bureaud, Crítica de arte y curadora francesa dijo que con este proyecto se busca mostrar que la Antártida está en nuestro mundo. “La Antártida es un objeto de mitos, del romanticismo a lo sublime”.
Conclusiones de las jornadas
La mesa “Imaginario Antártico y Proyectos Curatoriales” abrió las jornadas.Participaron Aníbal Jozami, Rector de la UNTREF; Dr. Mariano Mémolli, Director Nacional del Antártico; Dr. Rodolfo Del Valle, Geólogo Antártida DNA; Annick Bureaud, Crítica de arte y curadora (Francia); y Andrea Juan, curadora de la muestra.
Burreaud expresó que “con este proyecto se busca mostrar que la Antártida está en nuestro mundo. La Antártida es un objeto de mitos, del romanticismo a lo sublime. ¿Qué imaginario tienen los artistas y qué interés tienen en este imaginario? Lo más importante que muestran los artistas es que la Antártida funciona como un mito o experiencia científica. Lo importante, más allá de los artistas que realizan obras sobre la Antártida, son los artistas que crean en la Antártida para los habitantes de la Antártida. Es importante que los artistas empiecen a trabajar sobre lo que es y significa habitar en el cono sur”. La crítica concluyó diciendo: “Podemos proteger lo que conocemos, no podemos proteger lo que no conocemos. Es importante que los científicos y artistas que trabajan sobre la Antártida vayan allí. ¿Es buena idea hacer turismo en la Antártida? es una pregunta a la que no puedo contestar por que ¿cómo se protege entonces lo que no se conoce?”.
El Dr. Mémolli dijo “existe la necesidad de comunicar a través del arte, y no es sólo paisajismo; el proyecto en el que se trabaja es integrador, suma el arte y las investigaciones científicas. A través de este proyecto -con fotos, producciones científicas, la sala de cine, las obras- se busca exaltar al continente. La antártida no es un continente fácil, y el turismo allí genera reacciones encontradas: por un lado contamina al continente, pero es verdad que también lo difunde”.
Por su parte, el geólogo Rodolfo del Valle explicó que el medio ambiente condiciona la vida pero la vida va modificando al medio ambiente. “Los calentamientos globales del pasado expandieron el área habitable por especies tropicales, pero mataron especies de climas templados o las forzaron a migrar hacia los polos, causando severas extinciones de especies polares e hicieron el clima terrestre más húmedo. El metano, es uno de los gases más poderosos de efecto invernadero; que produce que el calor se refleje de la atmósfera hacia la tierra. Las grandes erupciones de metano afectan la vida en la tierra”.
Experiencias estéticas de los artistas
Andrea Juan (Curadora y artista argentina). “En mayo del 2004 comencé a desarrollar un proyecto para ser realizado en Antártida. Contó con el apoyo y entusiasmo de la Dirección Nacional del Antártico y el Programa Antártico Argentino. Éste fue el punto de partida para el Programa de Arte en Antártida, al que se fueron sumando otros artistas, trabajando desde la investigación estética en diversas disciplinas, conjugando arte y ciencia y generando así nuevas poéticas. Vivir situaciones límites, confrontar paradigmas establecidos, entornos que se gestan en la medida de lo conocido, luces y colores diferentes. La obra comienza a vibrar”.
“Para esta exhibición convoqué a artistas que han trabajado en el continente blanco. Con algunos compartimos vivencias y con otros experiencias a distancia. Desde lo teórico, Annick Bureaud y Nina Colosi contribuyen a este trabajo con sus impecables ensayos. Intentamos reflexionar sobre los desprendimientos de enormes masas de hielo que produce el calentamiento, sobre el daño y la indiferencia, sobre el arte desde los extremos. Imaginemos témpanos eternos, restos fosilizados, contaminación cero, expediciones y desafíos en un continente de cooperación destinado a la paz. Llevar arte a la Antártida es recordarle al mundo sus mares helados, sus especies y sus icebergs, lo importante que son para el ecosistema terrestre. Porque el arte nos hace humanos, así es y así ha sido siempre”.
Karin Beaumont (Australia). “La belleza exquisita de la vida microscópica marina me inspiró para crear arte para vestir como una manera de compartir lo que aprendí como científica. La vida microscópica otorga una miríada de belleza a de cada gota del océano. Esta belleza se combina con importancia y fragilidad; ser fundamental para el bienestar de la Tierra pero estar en peligro por los cambios sufridos por nuestro planeta. A partir de metales preciosos, perlas, aluminio y acrílico exploro la utilización de formas, texturas y espacios en estructuras biológicas. Mis obras, sus títulos y los haiku escritos en algunas piezas invitan al quien las viste a detenerse, pensar y preguntarse por la belleza de nuestro mundo y nuestro rol en protegerla para las generaciones futuras”.
Lorraine Beaulieu (Canadá). “Mi residencia en Antártida me sumergió en esta atmósfera vibrante de hielo y agua; Polo Sur, paisajes salvajes. Mi creación artística está influenciada por esta experiencia. Desde ese momento desarrollo una búsqueda para sugerir que el Polo Norte y el Polo Sur no están tan lejos entre sí. Como seres humanos, estamos vinculados a una necesidad fundamental: AGUA potable. En esta preocupación por el futuro del agua limpia en el mundo, propongo para la muestra Sur Polar mis BANDERAS ANTÁRTICAS como un Símbolo de la comunidad planetaria y como un signo de agrupación”.
Philippe Boissonnet (Canadá). “Mientras estaba en Antártida, invitado por la Dirección Nacional del Antártico, me sentía muy fuertemente en el último continente y me vinieron a la cabeza algunas imágenes de la mitología antigua. Estando tan cerca del Eje Polar de la Tierra, recordé a Atlas, el famoso personaje de la mitología griega: Zeus lo había condenado a sostener el Cielo sobre sus hombros en los confines de la Tierra. Pero Zeus se ha equivocado: no es el cielo el que puede colapsar, sino la misma Tierra. Por eso realicé estas fotografías a partir de una performance en la que jugaba con globo terráqueo inflable: para sentir su liviandad insostenible”.
Jorge Chikiar (Argentina). “Representar en un sistema multicanal de ocho canales la imponencia sonora y el caos producido por la Antártida en respuesta a la irresponsabilidad del hombre frente a las necesidades de la Naturaleza”.
Marina Curci (Argentina). “La Tierra, la naturaleza extrema, la monumentalidad del espacio, lo inconmensurable. Busco lo originario, lo primario: agua, aire, tierra, fuego.
En esta búsqueda que nace de preguntas esenciales, descubrí el Rompehielos Irizar y realicé un viaje a uno de esos lugares extremos de la tierra: la ANTÁRTIDA. Rastro de la historia del planeta, pieza fundamental en el engranaje del mundo, que está siempre allí, paciente, equilibrando la vida. Mi huella, mis pinturas”.
Phil Dadson (Nueva Zelanda). “Durante una intensa semana de campamento con grupos de científicos en los Valles de Taylor y de Garwood en Antártida, Phil Dadson grabó más de diez horas de sonido y video únicos, y realizó una serie de sesenta dibujos titulados Rock Records.
Polar Projects nos ofrece su visión única de un lugar que se ve y se oye como ningún otro sobre la Tierra. Combinando video, sonido e instalación, Dadson revela condiciones extraordinarias de pulso, luz y movimiento. En esta región de un silencio relativo, el sonido revela la manera en que Phil ve y experimenta. Polar Projects refleja una visión sonora distintiva”.
Marcelo Gurruchaga (Argentina). “Con el antecedente de haber publicado el libro fotográfico “Isla de los Estados – Chuanisin, tierra de la abundancia”. Este libro es un trabajo fotográfico, sobre esta isla, conocida también como el fin del mundo. La meta, como continuidad de este trabajo, fue fotografiar aquellas tierras que estaban más allá de este punto. Durante dos campañas antárticas estuve embarcado en el rompehielos argentino “Almirante Irízar” con el fin de retratar y mostrar mi mirada sobre la Antártida. Las fotos de esta muestra son parte de un futuro libro sobre parte de este continente”.
Mireya Masó (España). “La exposición es el resultado del proyecto de colaboración de Mireya Masó con Mercedes Masó, ecóloga marina, después de su estancia de dos meses durante el verano austral en las bases antárticas argentinas. En su trabajo reflexionan sobre la escala temporal de los procesos naturales y los límites de la percepción humana. La pregunta que subyace es: ¿a qué ritmo deben suceder los cambios para que seamos capaces de percibirlos? Nos interesa que el público se plantee la cuestión de hasta qué punto somos conscientes de los cambios que se están produciendo en nuestro entorno”.
Alberto Morales (Argentina). “La Dirección Nacional del Antártico me invita a participar del “Proyecto Cultural Antártico Argentino”. Mi misión, ver la Antártida como tema de trabajo, recoger imágenes y sensaciones de este territorio tan extremo. En ese tiempo trabajé en pequeños bocetos, apuntes, pinturas y fotografías, para luego en mi taller construir la obra que describa la experiencia vivida, en distintas disciplinas, contando el aislamiento del continente y de la gente, el blanco sobre el blanco, la piedra y hielo, la luz, su extenso día en verano y su larga noche en invierno, la atmósfera, el viento, el frío y lo mas doloroso de su actual realidad, el impacto por el calentamiento de la tierra”.
Pamen Pereira (España). “La Antártida es un lugar dinámico. La sobrecarga sensorial es causada por pocos elementos; allí, el mundo es nuestro cuerpo. Cuando uno emprende un viaje en cierta manera comprometido hay un deseo inicial difícil de racionalizar, explorar investigar expandirse… De vuelta a mi estudio reflexiono sobre la experiencia testigo en ese mundo de los hielos y las aguas profundas. Antártida: salvaje, romántica, temperamental, inaccesible a veces incluso a sí misma, sin medida y en ocasiones cruel y desorbitada. Es una satisfacción cuando uno se encuentra con su verdadera naturaleza que juzga a veces tan injustamente y se atreve a reconocer que en el fondo no hay nada inaceptable”.
Lisa Roberts (Australia). En 2002 viajé a la Antártida en el barco antártico de provisiones, RSV Aurora Australis. Fui la recipiente de una Beca Antártica Australiana, financiada por la División Antártica Australiana (Davis & Mawson).
Me conmoví por las conexiones diferentes y profundas que los expedicionarios tienen con el paisaje. Comencé a entender como medían sus experiencias y lo que veían, y encontré una conexión profunda entre su actividad artística y su interpretación de datos científicos.
Actualmente utilizo la danza y el movimiento para responder a una serie de textos científicos y poéticos producidos por los expedicionarios de la Antártica.
Los artistas extranjeros y argentinos que disertaron en las jornadas fueron: Philippe Boissonnet y Lorraine Beaulieu (Canadá): Fotografía y objeto; Phil Dadson (Nueva Zelanda) : Video instalación; Karin Beaumont y Lisa Roberts (Australia): Objetos; Mireya Masó y Pamen Pereira (España): Fotografía y Dibujo. Marina Curci: Pintura; Jorge Chikiar- Andrea Juan: Instalación visual y sonora; Adriana Groisman, Stefan Oliva: Video; Marcelo Gurruchaga: Fotografías; Alberto Morales: Pintura. Nina Colosi: Curadora independiente y curadora del PROJECT ROOM en el Chelsea Art Museum, New York y Annick Bureaud: Directora de Leonardo/Olats (Obserbatorio Leonardo de las Artes y las Tenco-Ciencias) Critica de Arte y Curadora. Es Profesora de la Escuela de Artes de Poitiers, Francia.
El proyecto
Antártida es un continente virgen que cuenta con la mayor reserva de agua potable del mundo y funciona como laboratorio experimental en todas las disciplinas, incluyendo al arte.
En mayo del 2004 la artista Andrea Juan comenzó a desarrollar un proyecto para ser realizado en Antártida. Contó con el apoyo de la Dirección Nacional del Antártico y el Programa Antártico Argentino. Éste fue el punto de partida para el Programa de Arte en Antártida, al que se fueron sumando otros artistas, trabajando desde la investigación estética en diversas disciplinas, conjugando arte y ciencia y generando así nuevas poéticas. La propuesta era vivir situaciones límites, confrontar paradigmas establecidos, entornos que se gestan en la medida de lo conocido, luces y colores diferentes. Participaron de la experiencia artistas locales y de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, España.
Auspiciaron:
Dirección Nacional del Antártico; Programa Antártico Argentino; Unité de Recherche en Arts Visuels (URAV), Université du Québec à Trois-Rivières, Canada; Australia Council for the Arts; Embajadas de Canadá, Francia, Nueva Zelanda, Australia y Oficina Cultural de la Embajada de España. Volkswagen Olivieri y Music Co.
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